Vi un día a la tristeza
que se moría de risa,
al ver que corría con prisa
Buscaba ella una condesa
para darle unas monedas,
y unos vestidos de sedas
ya que pobre había quedado
por culpa de un diputado
que estaba en silla de ruedas
…En RPP noticias
aquel mal parlamentario,
en “polo”, su comentario
llorando pedía justicia.
La pereza sin malicia
sacó del bolso una camisa,
y con su tierna sonrisa
se la dio al imputado
y la tristeza a su lado
que se moría de risa.
