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martes, 24 de noviembre de 2015

UNA COMPLETA BARRABASADA

Es lo que va a realizar y pretende hacer creer el Ministro del Interior.  Sea cualquiera la operación de "multiplicación" que quiera hacer: 24X24, 12x48, 96X15 etc., matemáticamente hablando, siempre, todo policía tendrá derecho al día de descanso o franco como lo tiene cualquier trabajador. A quien se le puede ocurrir que en el día de franco, un policía va a trabajar GRATIS -si es eso lo que se quiere decir con este mensaje-. Nadie en su sano juicio haría una acción gratuita, salvo, que se trate de una acción de voluntariado, emergencia nacional o un desastre. A partir del 01ENE2016, el policía no podrá utilizar el uniforme y el armamento del Estado para hacer trabajos particulares individualizados relacionados con la palabra SEGURIDAD.  Pero quienes dicen que un policía no puede trabajar en otra cosa, ¿El Presidente de la República? que no puede darse el trabajo de manejar las incongruencias de su esposa o ¿El Ministro de Interior? que está confundiendo la realidad carcelaria con la realidad policial y piensa que el trabajo de ser Jefe del INPE es similar a la fungir de  “Ministro-Director de la PNP”.  Una cosa es un reo, que está privado de libertad y de algunos derechos fundamentales y otra muy diferente es quien está del lado de la ley velando por la seguridad del ciudadano.   


Nadie puede disponer del descanso de un trabajador, claro está, si se ponen de acuerdo para utilizarlo a cambio de una remuneración justa.  Según el artículo 2, numeral 22 de la CPP, toda persona humana –incluyendo al policía- tiene derecho “a la paz, a la tranquilidad, al disfrute del tiempo libre y al descanso…..”.  Entonces queda claro que un descanso a la semana tiene que haber y tiene que darse porque eso está establecido desde mucho antes que llegara la TELEFÓNICA, es decir, desde la Primera Misión Española, con la Guardia Civil de ese país en 1922.  Entonces, surge la pregunta, qué cosa pasará o que cosa hará el policía con su día de franco, si es que no puede trabajar en actividades de “seguridad”.  Con toda seguridad, valga la redundancia, recurrirá a estás dos opciones:

(A) Buscar otro trabajo donde no utilice el uniforme y no pueda ser descubierto o
(B) Irse a descansar a su casa.

Según el Decreto Legislativo 1213 de setiembre del 2015, en su artículo 4, señala  que son incompatibles para ejercer funciones de prestación o desarrollo de servicios de seguridad privada, los integrantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional del Perú, en situación de actividad o disponibilidad. La incompatibilidad incluye la condición de accionista, socio, miembro del directorio, administrador, gerente y representante legal de las personas jurídicas que prestan servicios de seguridad privada. Pero bien, la Constitución Política del Perú, ley de leyes, señala en su artículo 2, numeral 15 que todos tenemos el derecho a trabajar libremente, con sujeción a ley.  Queda claro que, el policía, no puede hacer labores de seguridad, lo cual tampoco le impide hacer otras labores para aumentar su canasta familiar, con lo que queda abierta la posibilidad de hacer cosas diferentes que no tengan que ver con esa bendita palabra. Es como decir que un abogado que trabaja en el estado, no puede asesorar en temas de derecho en forma particular o un profesor no pueda dictar clases personalizadas a un alumno, entonces para que formas a alguien si lo vas a limitar en sus funciones.   

La opción A. Cuando la condición económica apura y existen obligaciones por cumplir, no queda otra cosa que trabajar y eso es lo que harán muchos policías: trabajarán en otras actividades. Para ello, dispondrán de su día de franco para agenciarse de un ingreso adicional si tener que recurrir al uniforme.  Hay quienes ya trabajan en el área de transporte, de mensajería, de servicios varios, de asesoría, de documentación; otros recurrirán a sus profesiones o conocimientos adicionales, es decir, no habrá ley que los detenga.  Para otros la situación será arriesgada, pero no distinta, harán servicios de seguridad privada en establecimientos cerrados, de resguardo interior y/o investigaciones privadas en empresas particulares.  La opción “A”, permitirá que el policía recurra a sus potencialidades no descubiertas para saltar esta barrera de humo que pretenden poner con este paquete de medidas. Como no hay mal que por bien no venga, el policía tendrá que darse cuenta que es necesario prepararse, estudiar algo diferente que sirva para los tiempos difíciles.  En la opción “B”,  la cosa está definida y no hay mucho que pensar: el policía se ira a su casa a descansar, llenarse se programas basuras que es lo que hay en la televisión, hacer la tarea de los hijos, una que otra lectura, el internet, el facebook, el twiter, así como aprender a cocinar y otras labores domésticas. Lo que no ha meditado el Ministro es que, en ambas opciones, la seguridad pública se habrá mermado. Ya no habrá policías en los centros comerciales, en los mercados, colegios, chifas, casinos, etc. Cómo va a cubrir esos vacíos, si quienes estaban a cargo de eso ya no están. Cómo harán los colegios particulares de prestigio para que sus alumnos estén bien resguardados al ingreso y salida del plantel no sean objetos de secuestro. Cómo harán los grandes casinos para cuidarse, lugar donde acuden personalidades del mundo político a desestrezarse de tanto trabajo. Cómo harán las compañías mineras para cuidar sus intereses sin el apoyo policial o es que habrá, como siempre…concesiones a través de convenios. Con esa medida no vamos a tener más policías de los que hay en las calles. La cosa está muy clara, solo aumentará la inseguridad y al parecer, como no podía ser de otra manera, todos los caminos conducen a Roma: las grandes empresas de seguridad se verán beneficiadas y por ende el rubro de avisos del diario de mayor circulación en el país quedó garantizado por una buena temporada.

Tanto la opción A como la B, desde un punto de vista objetivo, me hacen recordar una vieja idea acerca de una posible huelga policial, que decía, que la mejor forma de hacer una huelga de policías sin perjudicar a los policías, es que todos a nivel nacional se pusieran de acuerdo para no trabajar en los días de franco. Espero que el Ministro se dé cuenta que con lo que se pretende hacer es desproteger a la población. El robo al menudeo, el que se ejecuta en el mercado, en la calle, al paso, el simple arrebato, hasta el raqueteo, son los que producen la percepción que la delincuencia está en auge.  Si este índice se elevara unos puntos más, lo que se va producir es un desborde popular y “el Chapa a tu choro y déjalo paralítico”, se va convertir en una barbarie por parte de la población.  La delincuencia nunca se va a erradicar, lo que tenemos que aprender es a convivir con estas malformaciones humanas. Hay que tomar medidas de conducta para no estar expuestos a la delincuencia. Saber conducirnos lejos del riesgo y utilizar todo tipo de elementos que eviten que seamos un “punto” a robar. Pero ante todo, lo principal es darle “autonomía” a la policía para desarrollarse, que pueda manejar su economía, sus reglamentos, definir sus acciones y objetivos sin la intromisión de entidades que desconocen el tema. Todos estamos en la obligación de apoyar en la Seguridad Ciudadana, más no de decidir que se tiene que hacer. Por eso, antes de sacar a los policías (de franco) de las calles, hubiera sido mejor organizarlos, darles mayores responsabilidades, agrupar a quienes los contratan y definir roles.

No puedo dejar de mencionar, aunque no lo desee porque hay que ser objetivos con lo que se quiere exponer, que existe una opción “C” para algunos remanentes dentro de la Policía.  Espero que estás personas no la tomen, porque actuar bajo la sombra de la corrupción sería, al igual que lo pretende hacer el Ministro del Interior, una completa barrabasada

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