El pasado martes se registro un incendio en la avenida Nicolás Arriola,
La Victoria, pero inexplicablemente tres bomberos fueron despedidos por sus
empleadores que no entendieron la urgencia y la labor humanitaria de los
hombres de rojo.
Este hecho, deja en
claro la poca sensibilidad de las personas cuando son afectadas en sus
intereses personales, sin medir que
existen otros intereses mas importantes como la vida humana en peligro. El bombero peruano ha demostrado muchas veces
su capacidad y merecen un mínimo de reconocimiento y mucho más de compresión
por la labor que cumplen. Ojala que
estos empleadores recapaciten en su decisión le devuelvan a estos héroes anónimos
su fuente de sustento en la vida.
Buen amigo empleador
Y público en general
Me parece que está mal
Ponerse de mal humor
Si tiene – sin querer- labor
Nuestro bombero peruano
Único ser humano
Que no cobra por trabajar
Y no es como hay que tratar
A este noble ciudadano
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Mira, levanta tu mano
Y póntela en el pecho
Si no lo haces sospecho
Que eres un inhumano
Que eres un falso peruano
Que no debe vivir aquí
Y en verdad te digo si
No mereces una madre
No mereces un padre
Ni tampoco un DNI
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Todo se puede perdonar
Se perdona a un asesino
Se perdona a un vecino
Se perdona al confesar
Se perdona el dejar de amar
O un amor que se trunca
Se perdona una trifulca
En fin, todo tiene perdón
Pero al conocer esta acción
A ti no te perdono nunca
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Ten en cuenta que un bombero
Puede ser tu salvación
Quizás exista una acción
Donde pueda llegar primero
Te dé el auxilio certero
Como la mano de Dios
Un bombero acudirá a tu voz
Apenas escuche tu ruego
Y quizás apague el fuego
Cuando se te queme … el arroz
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